Agroindustria a la venezolana

Me gustaría comenzar este escrito con un dicho que ha ganado mucha titularidad en los últimos años: mientras unos lloran, otros hacen pañuelos. Y precisamente lo quiero hacer por el protagonismo que cada individuo tiene ante una de las circunstancias más catastrófica que ha vivido la especie humana por la Pandemia generada por el COVID-19.

Según la constante publicación de las cifras diarias de la enfermedad, se observa con agrado como ha reducido la velocidad de contagio, llegando a cero en varios países, lo que permite pensar que estamos a punto de acabar con las cuarentenas y los confinamientos.  Otra manifestación que agrada son las publicaciones en internet sobre los futuros escenarios que se le presentarán a la humanidad, como surgen infinidades de opciones y acciones que las personas y empresas  aplicarán en beneficio de su entorno y sector.

Desde Representaciones Battistini del Centro, RBCN, hemos hecho un seguimiento a algunas acciones de emprendedores y pequeños empresarios en los estados centrales de Venezuela que han promovido iniciativas sociotécnicas que procuran la recuperación del sector, desde la visión local de producción, distribución y comercialización.  Estas iniciativas han venido surgiendo desde el año 2015 impulsadas por la necesidad de recuperar la producción de alimentos que ayuden a saciar el hambre. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, “en los países en vía de desarrollo para el 2050 se duplicará la población, por ende hay que duplicar la producción de alimentos.”

Sin duda que ahora tenemos que adoptar conductas que nos permitan la convivencia post COVID-19. En un webinar realizado por el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, CNTA, de España, dónde participaron varios representantes de importantes empresas de alimentos españolas, se dio a conocer cómo estas empresas se están transformando para sobreponerse a la realidad y seguir ofreciendo sus productos y mantenerse en el mercado. Una de las principales coincidencia se manifestó en la necesidad del consumidor de comprar productos locales a empresas que conozcan y se identifiquen con sus valores.

Las iniciativas venezolanas de agroindustria local surgirán como el ave fénix para ser protagonistas en la nueva era de producción y comercialización de productos. En la medida que se desarrollen políticas de ayuda y articulación financiera con el Estado, Organizaciones Internacionales como la FAO y las comunidades organizadas en pequeños y medianos productores, se estimularán desarrollos productivos de sistemas locales de innovación organizativa y tecnológica con alto componente local en favor de las necesidades alimentarias del venezolano.

Por Carlo Balilla Battistini

@cbbattistini1

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